¿Cuál es el futuro de los libros electrónicos?

Ayer se publicó la nueva versión del sistema operativo iOS para iPhone y iPod Touches. Este iOS 4  para iPad llegará el mes de octubre, así que deberemos esperar unos meses. Entre las novedades del sistema están un soporte rudimentario de multitarea, algo que el iPad pide a gritos, y el lanzamiento de la aplicación iBooks para iPhone/iPod. El iBookstore de Apple va a la caza de Amazon.

En este blog ya hemos debatido sobre el lectores electrónicos vs iPad. Es cierto que el iPad no se creó como lector de libros con tinta electrónica, pero se trata de un aparato extremadamente versátil, que también se presta a la lectura. Hace un par de semanas, Seth Godin (conocido bloguero y autor de libros sobre productividad) sugirió una serie de pasos a seguir para que el Kindle de Amazon continuara siendo competetivo. En Paperback Kindle:

«Steve Jobs reports today that Apple is selling an iPad every three seconds. This is a pretty urgent moment for my friends on the Kindle team, so here are some bonus thoughts on pricing, business models and competition: 1) The paperback Kindle. Don’t worry about touchscreens or color or even always available internet to download new books. Make a $49 Kindle. Not so hard if you use available wifi and simplify the device. Make it the only ebook reader in town».

Básicamente, invita a Amazon a olvidarse de filigranas (pantalla táctil, a color, 3G) y a fabricar un dispositivo tan barato como sea posible.

Coincidiendo con el lanzamiento del iOS 4, la librería Barnes & Noble anunció ayer una reducción del precio de su lector, el Nook 3G, a 199 dólares y el lanzamiento de una versión wifi por 149 dólares. La reacción de Amazon fue instantánea: horas después, anunciaron la rebaja del Kindle a 189 dólares.

Guerra de precios vs Guerra de dispositivos

¿Es sólo una guerra de precios entre competidores directos? Según destaca el artículo enlazado de ReadWriteWeb, algunas de las características destacadas por Amazon son guiños al iPad, entre ellas, las ventajas del Kindle en peso y lectura en exteriores. Om Malik (GigaOM) escribe en Por qué el Kindle ganará la batalla de los lectores electrónicos:

«The day I first laid hands on Apple’s iPad I banished my Amazon Kindle to the back of the proverbial drawer. And yet, I have been spending, on average, about $10 every 3-5 days on Amazon’s site buying a book to read using the Kindle application on the iPad. In fact, the reading experience on the iPad is so superior to that of the Kindle I often find myself staying up later than usual reading a book».

En resumen, para Malik la experiencia de leer en el iPad es mejor que en un lector electrónico, y eso hace mucho menos atractivo al Kindle. La opinión de Steven J. Vaughan (IT World) es más radical, piensa que los lectores electrónicos serán historia en un año:

«With an iPad, I can also listen to music, watch videos, play games, etc. etc. Of course, an iPad is expensive. In fact, it’s a lot more expensive. … Besides, un the next few months you’re going to see a flood of Linux-powered iPad clones and other tablet devices. I expect these tablets to have prices ranging from $150 to $250».

Es decir, los lectores electrónicos tendrán que competir con tabletas más baratas que el iPad, basadas en Linux. Vaughan sugiere que los dispositivos dedicados en exclusiva a la lectura se deberían reconvertir en tabletas de propósito general, como vía para su salvación.

Un libro, muchos lectores

Om Malik es bastante optimista sobre el futuro de Kindle. Sin embargo, se refiere a Kindle como aplicación y no como lector electrónico. La tienda/lector de libros de Apple, el iBooks, sólo está disponible para el iPad y, desde ayer, en el iPhone/iPod Touch. La aplicación Kindle es multiplataforma, disponible para PC, Mac, iPhone/iPod y Android. Si Amazon continúa apostando por ofrecer su catálogo de libros en un amplio abanico de dispositivos, tendrá una ventaja competitiva importante con respecto a Apple. La ventaja para nosotros, como lectores, será que podremos leer nuestros libros en el dispositivo que más a mano tengamos… siempre y cuando, sea uno de los soportados por estas empresas. En realidad, lo ideal sería que fuésemos los compradores de libros electrónicos quienes decidiéramos en qué programa y en qué plataforma decidimos leer, con completa compatibilidad, movilidad y sin restricciones artficiales.

¿Podrían desaparecer los lectores electrónicos del mercado, empujados por las tabletas y los teléfonos inteligentes? Corren el peligro de convertirse en dispositivos de nicho, para los usuarios más exigentes en la experiencia de lectura. Para todo lo demás…

Es desconcertante. En las pasadas navidades, se hablaba del lector electrónico como el regalo estrella y este año se anticipaba el de la popularización del libro electrónico. La tecnología se desarrolla de forma tan vertiginosa, que lo que antes era una evolución previsible y probable, seis meses después sea dudosa. Tiempos de crisis, tiempos de cambios. Como decía la maldición china, «ojalá vivas tiempos interesantes».