Juegos para el iPad

En estos dos meses con el iPad he probado algunos juegos gratuitos disponibles en la tienda de aplicaciones. De ellos, sólo me han enganchado unos pocos, aunque, por supuesto, es cuestión de gustos. A continuación va mi lista de recomendaciones.

Monkey Island II: La Venganza de LeChuck. Los viejunos como yo recordarán una de las sagas más memorables de la historia de los juegos para PC, Monkey Island, de la época en la que las CPUs venían con Turbo a 33 MHz y las tarjetas de vídeo sólo mostraban 256 colores. Visto que la resolución y las mejoras tecnológicas se suceden, pero la genialidad de las situaciones y los diálogos del juego permanecen intactos,  LucasArts decidió en su momento reeditar los juegos para que se pudieran jugar en los Windows recientes. Lo que nos cogió por sorpresa a muchos fue el anuncio de un remake, con gráficos, música y voces actualizados. La primera parte de la saga, Monkey Island I, apareció para el iPhone. Sin embargo, fue una decepción, por los controles no estaban adaptados para la pantalla táctil. La lección la han aprendido en Monkey Island II. El juego cuesta unos 7,99 euros, pero existe una versión gratuita recortada (cuya principal pega es que no se puede guardar la partida). Poco más que comentar a una de las mejores aventuras gráficas de la historia.


Harbor Master HD
. Este es probablemente el juego más adictivo que he probado en el iPad. La premisa de este juego es muy simple: colocarlos en los atraques, esperar a que descarguen, y sacarlos del muelle. La mercancía de los barcos tiene color amarillo o lila, por lo que hay que atracarlos en los lugares correspondientes. Hay barcos de diferente tamaño, y que viajan a diferente velocidad. En muchas ocasiones hay que mantener a los barcos en “punto muerto” a la espera de que un atraque quede libre. Y sobre todo, hay que evitar que choquen, porque de lo contrario se acaba la partida.

Me gusta particularmente porque es un juego pensado para el iPad. El manejo de la trayectoria de los barcos es táctil. Tienen bien resuelta la dificultad progresiva, y en mi caso no he pasado de gestionar más de 130 barcos. En resumen: simple y adictivo.


GodFinger
. Este juego es un cruce entre Spore y Farmville. Somos el “dios” de un mundo. En nuestro mundo hay muñecos que trabajan, rezan, construyen o descansan. Al comienzo, hay que construir un campo para sembrar. Con las siembras, obtenemos monedas, necesarias para avanzar de nivel. Tras la recolección, el “dios” debe enviar lluvia o sol y para eso necesitamos maná. El maná se repone automáticamente cada 10 minutos, o bien antes poniendo a los personajes a rezar en el tótem.  Además, los personajes tienen un nivel de energía, y hay que ponerlos a descansar en lugares dedicados a tal fin. En general, la mecánica del juego es equilibrar la producción de maná y monedas: sin maná no podremos generar monedas, y sin monedas no podemos pasar de nivel. El juego nos irá guiando por diferentes objetivos, a modo de tutorial. La mejor estrategia es elegir aquellas construcciones que maximicen la producción (monedas/tiempo). Además, podemos hacer amigos y así obtener monedas extras en otros mundos.

El principal pero de GodFinger es que no posee progresividad. Llegados a cierto nivel, el juego se vuelve completamente mecánico. De hecho, no se puede superar el límite en el nivel 50. Aún así, los gráficos son buenos y sirve para pasar un buen rato (hasta el hartazgo final


We Rule Gold
. Otro juego con cierta inspiración en Farmville. Está ambientado en la Edad Media, y aquí también deberemos sembrar y construir. Disponemos de un terreno inicial con un castillo. A su alrededor deberemos ir construyendo terrenos, edificios, árboles y un largo etcétera. Para pasar de nivel deberemos acumular puntos de experiencia, que se ganan (como las monedas) a través de las siembras y las construcciones. Las siembras son, con diferencia, la principal fuente de ingresos. Sin embargo, el número de terrenos que podemos construir está limitado según nuestro nivel. Al subir de nivel, podremos comprar nuevos accesorios. Este juego hay que tomárselo con cierta calma, porque las siembras más productivas pueden tardar horas en estar listas. Salvo, por supuesto, que compremos mojo, la sustancia mágica. El principal secreto de We Rule Gold es seleccionar las siembras más productivas. Y a buena distancia, seleccionar las construcciones más productivas, tanto en puntos de experiencia como en monedas. De gran ayuda son los consejos de Mach Kobayasi (que por lo visto trabaja en Pixar), especialmente la hoja de cálculo con las puntuaciones que se obtienen con cada construcción.

El juego dispone de muchos accesorios, y también fomenta la conexión con otros jugadores, aunque no es imprescindible. Los gráficos están muy bien cuidados. Al menos en los primeros niveles me tuvo bastante enganchado, pero a partir del nivel 23, la dificultad en generar ingresos proporcionales a los necesarios para el avance, lo vuelve muy lento. El juego no trata de ser ningún Sim City, pero a veces se echa en falta más opciones o retos, y puede terminar cansando al igual que GodFinger. Un punto bastante positivo es que tiene actualizaciones de contenidos periódica, con nuevas opciones para comprar. En conclusión, un juego simple que ha dado muchas horas de entretenimiento.

Farm Story. Una última mención honorífica para este juego. Si eres un fan de Farmville, y aún estás esperando la versión para iPad, este juego es para tí. No he jugado personalmente, pero ha enganchado al iPad a mi pareja.