La verdadera novedad del iPad 2

Ayer, como debe saber ya media humanidad, se produjo la esperada presentación del iPad 2 (bajo el lema, por cierto, de que 2011 será el año del iPad 2). Como también esperábamos la mayoría, los cambios fueron evolutivos y poco revolucionarios. Menos peso, menos volumen, más potencia del procesador (aunque nada se sabe de la RAM, detalle que realmente sólo debería interesar a los programadores). Básicamente, lo que uno espera de una segunda revisión mejorada. Curiosamente, el almacenamiento queda igual, lo que me lleva a pensar que Apple efectivamente está contando con la famosa Nube. Y, evidentemente, misma resolución de la pantalla para no romper las apps ya existentes (soy de los que creen firmemente que Apple sólo cambiará la resolución del iPad cuando pueda duplicarla).

Nada de eso es novedoso. Lo novedoso aparece en uno de los comentarios de In Apple’s reality-distortion field, an upgrader is born.

Jobs no dejaba de hablar de la era post-PC, era en la que claramente Apple define por ahora qué es y qué deja de ser un tablet y fija el estándar para medir todos los demás. Y mientras la competencia —que claramente Apple considera firmemente anclada en la era PC— sigue intentando competir con detalles técnicos, ellos —que claramente se consideran la vanguardia de la era post-PC— se suben al escenario y muestran GarageBand e iMovie para el iPad. ¿Quién puede competir con eso? ¿Quién va a mostrar software así en su propio tablet? El iPad fue desde un principio un dispositivo que aspiraba a la invisibilidad, un aparato sin esencia que se transformaba en el software que estuviese ejecutándose en ese momento. Para Apple, ésa es la novedad del iPad. ¿Para los demás?

En una tienda colocas un iPad ejecutando GarageBand junto a cualquier otro tablet, ¿qué software pones en ese tablet?

Y como detalle final, el conector HDMI, algo que se ajusta tan bien al mito Apple que casi hasta parece un chiste: lo enchufas y simplemente funciona. Además, presentado así, de esa forma tan en plan “perdona, ¿querías HDMI? Pues nada, aquí está, este conector pequeñito que nos hemos inventado esta mañana. No, no, no fue nada difícil”. En una nueva pulla contra la competencia, Apple convierte en accesorio lo que otras empresas destacan como superioridad técnica.