Lectura en el iPad y Kindle

La empresa de Jakob Nielsen –gurú de la usabilidad Web- ha realizado un estudio sobre las distintas opciones de lectura digital, comparándolas con el papel. Los resultados obtenidos son simultáneamente esperados, inesperados e interesantes.

El estudio se realizó con 24 personas, lo que parece estar dentro de lo habitual para este tipo de cosas. También se ha discutido la elección de dispositivos, iPad –con iBooks- y Kindle, pero a mí me parece perfecta. Si alguien con experiencia lectora se plantea comprar algún dispositivo para leer ebooks, es probable que opte por alguno de esos dos. La lectura es esos aparatos también se comparó con la lectura en la pantalla de un PC y la lectura en papel.

El único punto que me parece más criticable es que se trataba de leer una historia corta de Hemingway en unos 17 minutos. Parece muy poco tiempo para extraer conclusiones. Por ejemplo, de leer un libro de 300 páginas, ¿las diferencias en velocidad de lectura serían más grandes o menores? Así mismo, 17 minutos no parece tiempo suficiente para estar seguros de que no se produce el cansancio ocular que preocupa a tanta gente. Por otra parte, 17 minutos es lo que llevaría leer un informe o texto similar.

Los resultados tienen un punto de esperados. Es decir, la conclusión final es que leer en papel gana en general a leer en el iPad o en el Kindle. La lectura en el iPad es 6,2% más lenta, mientras que la lectura en el Kindle es un 10,7% más lenta, aunque –se nos aclara- las diferencias entre los dispositivos no son significativas y por tanto no hay que tomarlas como definitivas (con lo que, además, se perdería una de las supuestas ventajas de la tinta electrónica). Es decir, que podemos pensar que leer en un lector de ebooks es un 10% más lento (poniéndonos en el peor de los casos) que leer en papel.

Sin embargo, tengo la impresión de que un 10% tampoco es una diferencia muy grande. Si leer un libro en papel me lleva 5 horas y leerlo en el iPad me lleva 5 horas y media, dudo mucho que pudiese llegar a darme cuenta de esa diferencia, considerando la cantidad de veces que interrumpo la lectura. Además, es muy posible que las ventajas del ebook compensen esa pequeña diferencia de velocidad.

Tampoco tiene nada de sorprendente que los usuarios expresen muy poco grado de satisfacción usando la pantalla de un ordenador, aunque es curioso que la satisfacción con iPad, Kindle y papel sea de 5,8, 5,7 y 5,6 respectivamente (es decir, iguales a todos los efectos). Del iPad gustaba la forma que tiene iBooks de mostrar la paginación (que, efectivamente, es mejor que el sistema que usa Kindle, un porcentaje, para indicarte lo que llevas leído), aunque no gustaba su peso. Del Kindle no gustaba el contraste de gris oscuro sobre gris claro. Eso sí, debemos recordar que estamos muy acostumbrados a leer en papel, lo que puede explicar varios de los resultados.

La conclusión final del estudio –que es preliminar y debería ser replicado con otros usuarios- es que los libros electrónicos casi están a la par con el libro en papel. Y considerando que las pantallas seguirán mejorando, su futuro es prometedor.