Un año después

Más o menos. Y en todo caso, mañana. Pero es interesante aprovechar esta víspera para volver la vista atrás. Voy a contar mi caso personal y a reflexionar un poco.

El 1 de febrero de 2010 escribí Sobre el iPad, articulando las ideas que tenía en ese momento (cuando todavía no había tenido la oportunidad de probar el dispositivo), tras haber visto la presentación y haber leído el torrente de comentarios posterior. Hoy, algo más de un año después, lo que escribí resulta terriblemente obvio y resulta evidente que Apple tenía razón: había espacio para un ordenador así. Muchos dijeron que sólo lo venderían entre fans de la empresa, pero 14 millones de unidades vendidas en ese periodo de tiempo no se pueden justificar recurriendo sólo a esos compradores. De hecho, mi experiencia con la gente de mi entorno es que el iPad resulta cómodo para todo tipo de personas.

Lo que sí recuerdo claramente fue mi reacción a la presentación. Ese mismo mes, Google había presentado su Nexus One, teléfono que me planteé comprar. Pero antes de hacerlo, decidí que quería esperar a lo que fuese a presentar Apple. Una vez visto lo poco que se vio del iPad (y hay que recordar que lo vimos sin la plétora de apps que hoy lo hacen exponencialmente mucho más útil) tomé la decisión de que ése era el ordenador para el que quería programar. Es de esas veces que tienes claro que esa máquina te ilusiona, que te parece llena de posibilidades que vale la pena explorar (por ejemplo, los juegos de mesa). El Nexus One quedó olvidado de inmediato y mi camino se dirigió por iOS. De inmediato empecé a mirar Objective-C y a explorar el SDK del sistema operativo del iPad.

Hoy, soy propietario a la mitad de una empresa, Sináptika, dedicada a programar para el iPad e iPhone (y, como anécdota, me ha permitido tener mi primera nómina en una década). No sólo he podido dedicarme a algo que me gusta –y programar me gusta mucho, he redescubierto- sino que además me ha permitido reorientar mi futuro profesional. No es poco para un aparato que hace un año todavía no se podía comprar. Soy, en suma, una más de las millones de personas para las que el iPad ha sido un éxito.

Dejo esta reflexión hoy. Mañana ya podremos hablar de los detalles técnicos del iPad 2.